Otro artículo sobre Rurouni Kenshin

Mostrenco writes, “La originalidad cansa, así que esta vez tomamos

un tema trillado y tratamos de darle un nuevo

enfoque.

“Revolución que tranza es revolución que pierde.” Venustiano Carranza.

Pocos mangas han tenido el impacto social que tuvo en Japón Rurouni Kenshin; pocos animes han tenido el éxito mundial que el suyo, pocos títulos han sido pirateados tanto por los aficionados como el de “Hitokiri Battousai” o Asesino de Hombres. El anime de Rurouni Kenshin fue visto con la misma reverencia que una telenovela histórica de Ernesto Alonso, pero con la diferencia de que el público que la seguía era mucho más plural: gente que nada tenía que ver con el anime o el manga o la afición tal cual, gente cuyos intereses no eran precisamente ir a convenciones o editar doujinshis: arquitectos, licenciados, vendedores, asalariados comunes y corrientes. Así de grande fue el éxito de Rurouni Kenshin y todo su universo.

Existen varias razones para que así hayan pasado las cosas: La primera es que el tema que trata tiene un trasfondo histórico muy llamativo. Un periodo en extremo interesante del pasado japonés, tan interesante como este momento que atraviesa México. Hablamos de la Restauración Meiji, que fue cuando Japón dejó de ser un conjunto de feudos apiñados en un territorio común, para convertir en una nación moderna con un gobierno único bien afianzado.

Vamos por partes: Japón pasó del feudalismo a la modernidad en una sola generación. Incluso, a principios del siglo XX, llegó a ser una nación lo suficiente fuerte como para derrotar en toda la línea a un imperio como el ruso en una guerra.

¿Cómo pudo pasar algo así? Obviamente el pueblo japonés tiene mucho del crédito. Desde siempre ha sido un pueblo acostumbrado a producir, el problema era que antes de la restauración sus esfuerzos se dispersaban en todas las direcciones posibles; con la Restauración Meiji y la consiguiente unificación nacional todos los esfuerzos se sumaron a una misma dirección y el resultado fue evidente.

Contado así suena muy fácil, pero no lo fue. Toda transición tiene sus bemoles y siempre hay víctimas inocentes en el proceso. El gobierno dimanado (“dimanado” es la palabra misteriosa de hoy) de la rebelión Ishin heredó una bola de vicios del shogunato y adquirieron otros, desconocidos en Japón hasta entonces, por su contacto con los extranjeros; los remanentes del viejo régimen continuaban alzados en armas, tratando de recuperar el poder y sus antiguos privilegios y cotos; surgían facciones nuevas de las escisiones del grupo gobernante; algunos de los ex combatientes pasaron de soldados a vulgares bandidos; y no podían faltar los habituales pescadores de río revuelto. Todos ellos conformaban un panorama muy complicado, y los gobernantes, todos ellos gente de katana, no más que soldados o si se quiere guerreros, que se desmontaron del caballo y renunciaron a sus sables, para enfundarse en un traje de tres piezas (a la usanza occidental de aquellos tiempos) y gobernar un país como Amateratsu les dio a entender. Casi todos ellos eran gente de ideales, pero con el ascenso al Poder terminaron alejándose del pueblo bajo y sus problemas. Viendo eso, Kenshin “el Battousai” Himura no quiso renunciar a su sakabato (o sakaba para los cuates) y desapareció de sus compañeros de armas para defender a la gente con ella, en lugar de tomar posesión de un cargo gubernamental y vivir dentro del presupuesto, que como todos nosotros sabemos, vivir fuera de él, es vivir en el error.

Concuerdo con que éste es un gran manga (que Editorial Vid ha tenido a bien traernoslo) y que de él salió un gran anime, que pudimos verlo gracias al Cartoon Network: Sus personajes son coherentes en todos los sentidos y los diseños están más allá de la mera funcionalidad: el buscado contraste entre el exterior inofensivo y la mortífera habilidad de Kenshin y el poderío de sus técnicas; la variación Opus 327b sobre la chica-ruda-marimacha-y-algo-inútil-pero-extremadamente-linda que es Kaoru, la maciza circunspección de Sanosuke, la arrogante tozudez de Yahiko, la típica mujer fatal, con rasgos de zorrita, que es Megumi… Todos colocados en el entorno arriba mencionado crean una armonía muy poco común en un manga shounen. Y cómo no, son personajes todos ellos que tienen razón de ser por el medio, y sus acciones retroalimentan al medio. Por lo tanto, lo único que seguramente hizo Nobuhiro Watsuki una vez que comprendió las circunstancias de esa época de Japón y creó a los personajes fue soltarlos y ver que pasaba con ellos: Kenshin tenía sus ideas muy claras (proteger a la gente con su espada) y un pasado que le aseguraban la aparición constante de enemigos, y por si llegaban a faltar, el estado de fermentación en que se encontraba la sociedad japonesa los proveería. De hecho, el manga y el anime aseguran que esta fermentación no terminó en putrefacción por acción directa de Kenshin y su banda.

Sí, fue un periodo interesantísimo de la historia japonesa, igual de interesante que estos tiempos que vivimos en México, pues nosotros ahora nos encontramos en una transición. Con la salvedad de que no logro discernir si estamos en fermentación o en putrefacción.

¿Ustedes qué piensan?

Las CLAMP cambian sus apodos

Información directa desde Japón. El artículo original viene en la sección “Newtype Press” de la revista Newtype, edición japonesa, en su número de agosto, en la columna en la que Satsuki Igarashi siempre escribe.

Aunque ya estamos en verano, esto se ha convertido en un mes bueno. Si calculamos, ya ha pasado medio año (y aunque siempre lo digo, no me da buena espina la rapidez con la que pasa esta época).
Así que, haremos un anuncio oficial:

Desde el mes pasado (junio), nuestras 4 miembros cambiaron de nombre. Sin embargo, aunque hablamos al respecto con nuestro querido editor y otras cuantas personas, el anuncio oficial lo hacemos hasta este mes. Además, también cambiamos un poco el título de este espacio. Por favor, verifíquenlo (si no lo escribo, me da la impresión de que nadie se dará cuenta).

Ookawa Nanase (大川七瀬) cambió a Ookawa Ageha (大川緋芭). Nekoi Mikku(猫井みっく) cambió a Nekoi Tsubaki (猫井椿). Mokona Apapa cambió a Mokona. Y yo, Igarashi Satsuki (五十嵐さつき) cambié a Igarashi Satsuki (いがらし寒月) (Nota del traductor: Solo cambió la forma de escribir su nombre. La pronunciación es la misma).

¿La razón del cambio? Ninguna. Más que un cambio anímico, quizá porque han pasado ya 15 años (de cualquier forma, esto no es una razón). Si la duda es muy fuerte, creo que fue porque hubo gente que comenzó a avergonzarse de su apodo (algo que ciertamente pasa cuando se llega a esta edad. Nadie lo dice, pero un buen ejemplo es decir que no es bueno cambiar el nombre solo por el estado de ánimo en el que uno se encuentre), y ellos propusieron que cambiáramos juntas de nombre. En resumen: A pesar de que el cambio de nombre es un suceso importante, no tiene ningún significado profundo.

(Resto del artículo omitido).

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¿Qué les parece? Habrá gente que tendrá que acostumbrarse a estos nuevos nombres, especialmente los fans de hueso colorado; sin embargo, tal como lo menciona Igarashi, el cambio no tiene un significado con profundidad, así que no es necesario ponerse a indagar al respecto, simplemente es tomarlo como viene y aceptarlo.

¡Saludos!

Haciendo la ola con Hayao Miyazaki

Mostrenco writes, “Una serie viejita, pero bonita, se estuvo transmitiendo por un canal de televisión medio local… y descubrirla es encontrar un tesoro enterrado.

Tiempo hubo en que este escribiente era un “protootaku”, es decir, un otaku en estado embrionario, y durante cierta ida a Mostrenco Motherland (entiéndase Torreón, Coahuila) me topé con que la casa de los tíos donde nos quedamos alojamos tenía sistema de cable, en el cual, existía un canal que sería con tiempo invocado con reverencia y nostalgia: me refiero a Cablekin. El susodicho canal transmitía series animadas buenas (en extremo), bonitas (mucho) y baratas (ya algo viejonas). De esas animaciones había excelentes series de anime como “Laura, la niña de la pradera”, “Poline”, “Ulises 23” y muchas otras. Pero de ese grupo la que más me llamó la atención fue una serie que conocí merced a la Anime Web Encyclopedia; en este sitio de internet venía un listado de muchas series, películas y OVAs de mediados de los 70 hasta la actualidad de ese entonces (hablamos de 1995). Me estoy refiriendo obviamente a “Mirai Shounen Conan”, que en buen romance significaría “Conan, el niño del futuro”,

La serie fue de las primeras en que el equipo creativo de lo que después sería Ghibli trabajaría junto, con Hayao Miyazaki (poneros de pie, perros) a la cabeza. Este grupo lograría adaptar una novelita llamada “The incredible tide”, escrita por Alexander Key, en un culebrón de 26 capítulos de una hora cada uno. El resultado fue brutal. Animerica menciona esta serie dentro de las 25 mejores series de anime de historia, y no se equivocan al hacer esta declaración. Don Hayao, después de declarar la independencia de Ghibli y tremolar la bandera del totoro sobre sus oficinas, retomaría la premisa de “Conan…” para la realización de “Lapyuta, castle in the sky”.

Ya entrando en materia, “Conan…” trata de lo siguiente:

Año 2008 (dentro de cuatro años), la Humanidad encara el desastre. La Guerra Mundial Definitiva ha estallado, pero la estrella del Show del Fin del Mundo no es nuestro viejo amigo Hongo Nuclear, el show se lo robó otra clase de arma aún más poderosa y terrorífica: la llamada Bomba Electromagnética. Esta arma usada en cantidades masivas provocó que los cinco continentes se hundieran en el mar sin remedio. Los pocos sobrevivientes de la hecatombe describen el desastre ocurrido como una ola gigantesca barriendo la tierra, tras una serie de terremotos cataclísmicos. Pocos sobrevivieron.

Hubo quienes quisieron salvarse huyendo al Espacio Exterior, pero la misma naturaleza de las armas electromagnéticas impidió la huída, siendo regresadas a la Tierra en malas condiciones, una de esas naves logró aterrizar en una pequeña isla, que de hecho era de los pocos vestigios de tierra firme que quedaron…

Veinte años después, en esa misma isla, nuestro héroe llamado Conan caza a un gran tiburón de nariz blanca sin más ayuda que un arpón, llevaba a cuestas su presa el tal chamaco, cuando encontró una parvada de gaviotas cubriendo el cuerpo de una niña, la niña estaba viva, así que Conan fue a buscar rápido a su abuelo para que la ayudaran.

La niña resulto ser Lana, nieta del Dr. Rao, había sido secuestrada por gente de Industria de su isla natal, conocida como Isla Paraíso.

Ahora viene la explicación: Isla Paraíso fue uno de los lugares donde los sobrevivientes lograron desembarcar y crearon una nueva sociedad basada en el autoconsumo. Por el otro lado Industria es el resultado de un proyecto de alguno de los gobiernos de las naciones que propiciaron el hundimiento de los cinco continentes. Industria cuenta con todos los adelantos que la Ciencia había tenido hasta antes de la Guerra. Podrá verse que el enfrentamiento entre ambas visiones de vida sería inevitable… Pero existe una razón más poderosa para que el enfrentamiento ocurra.

Industria trata de devolver a la Humanidad el esplendor tecnológico que hubo antes de la catástrofe, pero tienen el problema de la energía; Cuentan con un reactor nuclear, pero éste se queda sin combustible para la fusión retrasada. Necesitan de una fuente barata y limpia de energía para que Industria funcione como debe funcionar. Es decir, necesita energía solar. La mayor, y de hecho única eminencia, sobre la faz de la Tierra en energía solar es el Dr. Rao, quien se niega a colaborar por una razón que tiene cargo y apellido: el director Metcalf.

Metcalf es un personaje oscuro de ambiciones aún más oscuras. Desea la energía solar, no por el bien de los ciudadanos de Industria, sino para obtener sus fines. Puesto que Metcalf es quien detenta el poder político absoluto sobre Industria, a pesar de que arriba de él se encuentre un Consejo conformado por científicos; éstos sólo se dedican a las labores administrativas de la isla, mientras que Metcalf tranquilamente tiraniza a los ciudadanos de Industria.

¿Y cuáles son las ambiciones de Metcalf? Industria se alcanzó a quedar con algunas de las armas y los transportes con los que las naciones de principios del siglo XXI se hicieron la guerra hasta su mutua destrucción. Si Industria contara con ellas, indudablemente que el poder total del mundo sería de ellos… o más bien de él. El Dr. Rao sabe muy bien esto y por eso se rehúsa a colaborar; no existiendo otro remedio, Metcalf manda a secuestrar a Lana, su nieta, para presionarlo y sacarle su cooperación.

Con lo que no contaba es que existiera alguien como Conan. El pobre escuincle nunca en su vida había visto antes una niña antes de Lana, vivía plácidamente en su isla, conocida como Isla Perdida. Su única compañía era su abuelo… pero a diferencia de Goku, Conan no solamente es fuerte, sino que muy astuto. Cuando llegó Lana, Conan quedó prendado de ella, y es correspondido (ojo, debemos aclarar que tanto Conan como Lana no han entrado a la pubertad, así que los señores censores pueden estar tranquilos respecto a esta serie); Conan hará lo que sea con tal de protegerla. Incluso meterse en la boca del lobo, incluso cruzar un mar tormentoso, incluso cruzar el desierto con ella a cuestas, trabajar de galeote en un barco, lanzarse de lo más alto de una torre y aterrizar con los dos pies bien plantados; todo eso, y más, haría Conan por Lana. Ya lo dijo Taz: “Ése sí es amor, no el de las canciones rancheras”.

Ya que hablamos de amor, los personajes secundarios son adorables, comenzando por Mosrey; ella es una oficial del ejército de Industria y piloto de El Halcón, una de las últimas naves voladoras del mundo. Mujer extremadamente ruda y fuerte, trata de reclutar por todos los medios posibles a Conan para que sea su asisntente / chalan / machetero / whatever. Pero el mentado se rehúsa a formar parte del ejército de un lugar tan horrendo como Industria, y no ceja en su empeño por cuidar y rescatar de los malos elementos de este mundo, bucólico y a la vez posapocalíptico, a Lana. Mosrey tiene algunos detalles que la hacen sumamente humana, como usar vestidos largos con holanes y estampados floreados en colores pastel (sombrerito cuco ad hoc incluido) durante sus días libres y desplazarse en bicicleta. Lo mismo podemos decir del Capitán Dice, mandamás del Barracuda. Es el genuino lobo de mar, pero desafortunadamente es muy convenenciero, de personalidad acomodaticia, sacatón como él solo y pedófilo en potencia, juzgando la fijación que tiene por Lana. Su tripulación no confía del todo en él, mas no les queda de otra. El capitán y su tripulación son los personajes que más evolucionan, pues Dice deja su calculada cobardía cuando Lana se encuentra en peligro o ella está cerca de él, hasta que finalmente deja por completo de comportarse de manera tan deshonrosa sin que haya necesidad de que Lana lo acicatee; así mismo, la tripulación del Barracuda comienza a cohesionarse (nótese la palabra dominguera) alrededor de su capitán. Ya no es sólo el interés lo que los une. Luego tenemos a Jimsy; Conan lo conoce en una isla dedicada a la recolección de chatarra. Ambos hicieron su recorrido en el Barracuda trabajando de galeotes, en un principio Jimsy se mostraba algo descortez con Conan, pero cierto incidente, relacionados con 41 nalgadas, hizo que Jimsy rectificara su actitud hacia él. Jimsy es regordete, le gustan las ranas y comer. No es tan fuerte como Conan, pero es capaz de realizar proezas físicas que muchos de nosotros no podríamos realizar.

La serie en sí posee todos los tópicos de un trabajo de Ghibli: Aviones, aventura, preocupación por el ambiente, horror ante la tecnología que la estupidez humana puede llegar a crear, desprecio por las grandes organizaciones y su jerga corporativa, cerdos, niñas con chapitas que hablan con aves, enormes y cálidos núcleos familiares, héroes, antihéroes y villanos; humor socarrón e infantil. O sea, esta serie animada rezume humanidad por todos los poros.

Es una verdadera desgracia que sólo se pueda ver por un canal semilocal de la Ciudad de México, como es La TV Mexiquense, que nomás se puede ver en el DF, partes del Estado de México y uno que otro sistema de cable del país. Quiera Dios que algún día la revolución nos haga justicia, y veamos cómo Conan se descabecha al Nariz Blanca en el 5, en el 7, o ya muy fregada la cosa en algún canal de DirecTV

Los otakus no saben sumar

Por Víctor Manuel Martínez Martínez (vicm3)

Los otakus no saben sumar

RTM (Rubén Torres Muñoz)

La verdad yo no quería creer en esa sentencia… ya que es muy dura y no tiene que ver con que en realidad, los que gustan del anime no sepan como hacer operaciones matemáticas, sean mejores o peores estudiantes o algo por el estilo, tiene que ver con algo aun mas importante. ¿Cuántos proyectos, portales, foros, listas de discusión, conocen que sean realmente un esfuerzo colaborativo?, y me explico. Por ahí hay un portal de tal o cual, allí anda un sitio de un grupito, por allá alguien mas ya saco su pagina gratuita y tiene el proyecto de hacer algo…

Hace mas de 8 años que participo activamente en el medio, y si digo “participo” es una desgracia que no pueda decir “participamos”, en México y en general en Latinoamérica sufrimos del síndrome de la ciudad sagrada… y otra vez, necesito explicarme, pensemos, hace 8 años el anime y el manga eran cosas que no estaban al alcance de todos, vamos ni siquiera el Internet y la World Wide Web (mejor conocida hoy, como la “Red”) eran de conocimiento cotidiano, en otros países ante un escenario como este se forman asociaciones, grupos, clubes o lo que sea necesario para poder acceder a estos medios…
Nuestro país no ha sido la excepción, mas sin embargo esta historia esta plagada de la invención de la rueda… si tan inútil como suena, cada vez que alguien entra al mundillo de nuestra afición, le da por inventar la rueda, ¿Por qué? Simple por que no existe un grupo incluyente con gran proyección en el que se pudiera decir, ¡ah ya a alguien se le ocurrió!, ¡oh ya existe alguien con la misma inquietud!, ¡aquí ya se juntaron para hacer esto!, ¡puedo ayudar con esto por que de esto conozco mejor!, NO aquí al revés , si uno llega queriendo ayudar, la actitud clásica es verlo con recelo, no vaya a ser un arribista que nos quiera quitar el “proyecto”, vamos y lo mas interesante esta ya no en si nos va a quitar o no algo, sino en que puede aportar, como buenos latinoamericanos, sufrimos de “si jugamos es con mi pelota, si no, pues no jugamos”… y así es, cuantas veces muchos grupos, paginas, proyectos no han sufrido de rompimientos debido a que el dueño de la “pelota” de pronto dice… “pero saben, como no me gusta como llevan el bote, me llevo mi pelota”… y eso en el mejor de los casos, cuantas veces no hemos visto “pues como yo ya no juego y no me gusta que hacen con mi pelota, pues mejor que no la use nadie”…
Pero hablábamos de la ciudad sagrada… regresando a este tema, cuantos se ponen la etiqueta YO soy de tal o cual PONGA AQUÍ EL NOMBRE DEL GRUPO, REVISTA O FANZINE QUE DESEE, y si no lo hace mi grupo, no sirve, si no sale en mi pagina no es cierto, si no lo dijo el chido de mi grupo, seguro que están mal, nosotros tenemos nuestro propio Chat y el de ustedes esta feo, vamos TODOS tenemos un fin común, o al menos por todos lados estamos diciendo que así es… menos en la practica, por ahí si, si no le ponen la medallita a tal o cual grupo no es el oficial, si no salio en tal revista, no vale, si no lo dijo tal X en televisión no cuenta… así pues, si no es NUESTRA ciudad sagrada, es blasfemia y no vale la pena de apoyar, mucho menos de considerar como un esfuerzo valido… y pues tal cual lo dije arriba terminamos inventando la rueda todos los días.
Ahora alguien pensara, ¿que tiene de malo reinventar la rueda?, y concedamos igual alguien hace una rueda mas bonita, mas redonda, que gire mejor… es posible… ¡y de hecho sucede!, ¿pero cuantos van a estar allí para apoyar?, ¿Cuántos se van a enterar de que existe?, aquí viene el verdadero problema, en lugar de tener una gran rueda alrededor de la cual construir nuestros proyectos y desarrollarnos como un todo, tenemos un montón de artesanos haciendo rueditas, vamos que si la metáfora esta muy jalada de los pelos, en lugar de sumar esfuerzos cada quien intenta a cada paso volver hacer todo desde el principio… y aquí tenemos otro problema aun peor que el de la rueda el del “superhombre”, ¿Cuántos sitios no conoces donde el webmaster, es el reportero estrella, el editor, el fotógrafo, el diseñador, el traductor, etc., etc.? Seguro la misma cantidad que cuando el susodicho tiene que entrar a estudiar y/o a trabajar quedan mas abandonados que sindicato después de privatización banca…

¿Y entonces los Otakus no sabemos sumar? Desgraciadamente la respuesta es afirmativa… No sabemos, ¿pero que tal empezar a aprender?, tal cual lo dijo Aristóteles hace ya mas tiempo que la invención del Nintendo… “Lo que tengamos que aprender a hacer lo aprenderemos haciendo”, ¿Te has preguntando, por que muchos sitios tienen dibujos pésimos?, ¿Por qué sitios con gran diseño, tienen tantas faltas de ortografía?, ¿Por qué lugares con muy buenas noticias no tienen discusión de las mismas?, ¿Por qué no hay una “comunidad” alrededor de los sitios, pero si muchas visitas?… una respuesta rápida, por que nadie puede hacer todo y todo no lo hace nadie… en otras palabras… seguro nosotros mismos nos quejamos de cuan mal están hechas las cosas, ¿pero cuantas veces, hemos ofrecido arreglarlas?, esos dibujos que hicieron ahí medio con arte, que nosotros podemos hacer mejor, por que no ofrecer hacerlos, esos textos que requieren corrección si nosotros sabemos de ortografía, ¿Por qué no hacerlo?, y ahí incluido el tip, corrámosle a las comunidades YOYO donde solo el amo y señor de la misma puede hacer cambios en ella, sin embargo tratemos de apoyar aquellas donde nos sintamos a gusto, recordemos que una “comunidad” de eso se trata, el ambiente, como en las fiestas, lo hacemos nosotros… así terminaría con la receta mágica no seamos envidiosos y si nuestra pelota es mejor que la de los chavos de la cuadra siguiente, no vayamos a patearlos con ella, mejor entre todos hagamos un buen equipo para disfrutar un buen juego (en otras palabras, si ya tienes tu pagina o perteneces a algún grupo, no peques de egoísta, la gente no gusta de que le digan que esta mal con sus cosas, pero si de que si algo no le queda le ayuden a mejorar).

En fin una reflexión de desvelado…
¡Las criticas, comentarios y sugerencias son exigidas y bienvenidas!

Shin-Chan: la serie más odiada por los padres japoneses

Haggen writes, “ Según una enquesta realizada a 6100 padres con hijos en primaria, la serie que menos les gusta que vean es Crayon Shin Chan.

Ya que muchos consideran que los contenidos de la serie son poco morales, ridículos y de frecuente mal lenguaje, esto hace de esta serie la más odiada por el 80 % de los 6100 padres consultados (^_^ vaya que si son muchos).
Por otra parte, los padres coinciden en que el contenido de la TV NHK es la que más se ajusta a su idea de buena programación infantil (muchos programas sobre animalitos y animes más light…mientras no sea como Barney).
Como nota personal eso acá también pasa, y para muestra basta el hecho de que muchas cosas o se censuran, o las quitan del aire o nomás no llegan por acá por contener cosas no aptas, milagro que llegamos a ver Evangelion editado porque pensamos que nunca iba a llegar o como cuando se declaró a “Pokémon” que era satánico y se hizo una cacería de brujas contra todos los animes.

Fuente: www.infotaku.com